Estoy partida entre dos almas que quieren jugar a no dejarse atrapar,
Huyen y vuelan como un par de niños guardando su tesoro,
Escondidos atrás de las rocas mirando con ojos nerviosos.
Escapando de todo mal, siguen la corriente del viento,
Tropiezan con ramas , son chuzados por arbustos,
Se desangran sobre el césped húmedo y fresco.
Cansados de seguir en ese infierno tormentoso
Deciden morir como dignos guerreros
llevando a la tumba el secreto de la vida.
