viernes, 3 de septiembre de 2010
Huellas en el tiempo
Tras tus huellas seguiré el camino que me ha de llevar a aquel paisaje donde las flores hablan, el viento susurra y los pájaros danzan. Como tu sombra, tu guardián, caminando por siglos, luchando contra fieras y evitando trampas. La lluvia tumba mi pelo y borra la sonrisa de mi rostro. Año tras año mi piel envejece, mi cabello ahora es como nieve sucia, y mis pies se doblan.Nunca te diste cuenta que ahí estaba yo, tan sigilosa, con alma de búho. El tiempo competía con mi vida, era una carrera a contra reloj, de la cual salí perdiendo. Por eso cada vez que mires hacía atrás, fíjate sobre el suelo, y verás mis huellas calcinadas penetrando tus ojos.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Tu mirada nubla mi mente, me transporta hacía lugares mágicos llenos de luz. Al caer la tarde y el sol, tus ojos se hacen más brillantes, como un par de luciérnagas juguetonas que arrebatan mi ser. Y al anochecer crecen nuestros deseos, mientras miramos a través de nuestras ventanas un reflejo casi celestial. Mis sentidos se bloquean al sentirte cerca, el corazón palpita como si estuviera huyendo de la muerte, hasta que tus ojos penetran los míos y fulminan mi existencia como una bala esparciendo mi cerebro. Mis lágrimas no paran de brotar, pero tu lengua lame mi rostro, tu boca ha devorado mis ojos, para que no vuelva a soñar.
domingo, 22 de agosto de 2010
Brujeria
Una vez más he caído en tu juego ruin
has despertado el odio que hay en mi
con tus sucias palabras lavaste mi alma
y en aguas negras se convirtió
Danzando sobre el fuego eterno
haré un hechizo cruel
para que todo lo que has causado
te rebote hacía el corazón.
Las brujas salen a las 12
y sobre aquel caldero viejo
caen las más extrañas pociones
para envenenar tu alma.
Ojalá quedes como una manzana seca
sin un mínimo sentir por la vida
y que ardas en el fuego de la realidad
por siempre!
has despertado el odio que hay en mi
con tus sucias palabras lavaste mi alma
y en aguas negras se convirtió
Danzando sobre el fuego eterno
haré un hechizo cruel
para que todo lo que has causado
te rebote hacía el corazón.
Las brujas salen a las 12
y sobre aquel caldero viejo
caen las más extrañas pociones
para envenenar tu alma.
Ojalá quedes como una manzana seca
sin un mínimo sentir por la vida
y que ardas en el fuego de la realidad
por siempre!
sábado, 21 de agosto de 2010
Cuento de ultratumba
Estaba huyendo de mis pesadillas, así que solo cerraba los ojos para quitar esa perturbación que estaba clavada en mi mente.
Andaba deambulando por los callejones oscuros, no lograba ver nada, solo escuchaba pasos misteriosos y maullidos de gatos, que se topaban con el silencio de mi cerebro.
Al pasar la calle logré ver al fondo de ella a una mujer que lloraba mientras tapaba su triste rostro con sus manos.
Al principio no le di importancia, pero después de sentir esa desesperación que de ella emanaba, me acerqué cautelosamente y coloqué mi mano sobre su hombro. Ella solo seguía formando mares sobre el asfalto, hasta que logré ver a su lado a un pequeño que rondaba los 4 años.
Aquel niño era de tez blanca, sus ojos brillantes y sus labios morados. El estaba ahí, estático, con sus dedos sobre la falda de su madre.
El niño me miraba con sus ojos penetrantes y solo decía : ¡shhhh!
Yo estaba más asombrada de aquel cuadro tan extraño, pero seguía muda y sin expresar nada, hasta que la señora me explico el terrible accidente que había tenido su pequeño hijo, el cual murió.
Me empecé a asustar y ya estaba pensando en dar la vuelta y correr lo más lejos que pudiera, pero cuando lo iba a hacer, el niño ya estaba a un lado de mi, susurrándome al oído:
Ya casi llega tu hora.
Cuento de amor
Cantando a la luna como un lobo hambriento y divisando la inmensidad del cielo, empecé a escribir sobre aquella musa que inunda mis más espesos pensares.
Te escribía canciones, cuentos y poemas, y mi lápiz escribía melodías plasmadas en el papel.
Danzábamos sobre aquel lago cristalino donde se posaban dos cisnes entrelazados como si fueran un solo ser.
Pasaba la noche en vela imaginando como sería nuestro primer beso, como posaría mi cabeza sobre tu corazón y así poder sentir tu latido como miles de corceles.
Dejé caer mi pluma mágica porque aunque ya habitabas mi mente, el sueño me vencía.
Y ahí estabas tu, contemplando mi cuerpo adormecido y sonriente; con los ojos entre abiertos lograba ver tu imagen, tus ojos brillantes como el cristal que reflejaba tu inocencia.
Aquellos labios húmedos tocaron los míos permitiendome caer en un eterno sueño de amor.
jueves, 12 de agosto de 2010
Mis días eran normales, aburridos y monótonos….pero aquél día , ese día en el que el sol brillaba tan amarillo como siempre, ese día alcé mi cabeza guiándome hacia esa voz dulce que oía entre el bullicio y vi a un ser casi celestial …me hipnotizaste con tu mirada de fuego y con tu sonrisa llena de ternura y malicia a la vez…..pude encontrar en cada palabra tuya un refugio , un alivio, una inspiración… sé que esto solo lo estoy sintiendo yo y que es un amor platónico pero prefiero guardarte en mi mente y pensarte todo el tiempo que no haberte visto jamás….al pensar en ti me dan ganas de levantarme y gritar, de hacer una fiesta con pompas de jabón en las cuales tú estés ahí adentro y que ojalá nunca se explotaran.
Han pasado unos cuantos días desde que te vi por primera vez, pero siento como si ya te conociera desde hace muchísimo tiempo. Tus letras son como música para mí, como esa pasión por la vida que debería tener. El aroma de las flores y el color del océano se quedan pobres al comprarlos contigo.
cuento corto
Mi soledad cada día era más absoluta, trataba de pasar las noches en vela para pensar acerca de todo lo que me había pasado en el transcurso de mi vida. Empezaba a imaginarme como habría sido si estuviera en otra ciudad, o si estuviera haciendo otra cosa diferente a la que hago ahora. Miles de cuestiones salían de mi cerebro como si se derramaran a través de él. Mis ojos se brotaban como si estuviera mirando un espectro en la oscuridad.
Aquella noche estaba mirando a través de la ventana, cuando vi pasar una sombra fuera de la ventana; pensé que me estaban asustando, que eran fantasmas que habitaban las calles; pero luego me di cuenta que era la sombra que había en mi corazón la cual se salía de mi ser y recorría las calles de la ciudad, en busca de alguien que pudiera consolarla.
Aquella noche me sentí transportada hacía otra dimensión, cuando mi alma se hallaba en aquel bar, donde los olores eran nauseabundos y las personas que estaban dentro de él eran repugnantes, con miradas frías. Allí estabas tú, sentado en aquella barra del bar, esperando tal vez a que el viento resoplara en tu oído y te dijera cosas que tal vez habías estado esperando oír desde hace mucho tiempo.
Me senté a tu lado y pedí una copa de vino; y tú seguías tomando tu coñac sin mirar a algún lado. Ya pasaban más de las 12 de la noche, cuando tú mirada se cruzó con la mía; pude ver a través de esos ojos fríos casi como cristales, que tú ser estaba triste y apagado, que querías una fogata dentro de tú corazón para que incendiara lo malo que había en él.
Después de un largo silencio de miradas, hablamos de nuestras vidas durante toda la madrugada, se oían los pájaros cantar cuando ya el sol salía, y todavía seguíamos hablando…
Desde que nos miramos hubo una fusión de nuestras almas; nuestros ojos se congelaron al mirarnos , tus dedos se entrecruzaron con los míos y un viento cálido rozó mi cabello, haciéndome sentir frágil al tacto.
Desde aquél día mi vida tiene sentido, ya no suelo mirar sola hacía la ventana como solía hacer, sino que tú me acompañas, y siempre en la noche vemos pasar a dos sombras que van cogidas de las manos, paseando por toda la ciudad.
domingo, 1 de agosto de 2010
Pánico
En la oscuridad del silencio, donde las almas se parten en dos, ha llegado la hora de partir, hacía un mundo lejano, donde no se oiga el susurro del viento ni se vea un atardecer. Aquel lugar es lúgubre, oscuro y mata de soledad a aquel que logra habitar en el. Es un cementerio maldito, lleno de ojos negros que se posan sobre el que pisa el suelo polvoriento. Empieza la desesperación , me cojo la cabeza con las dos manos, me balanceo y mi respiración se agita. Ojos desorbitantes creyendo que a mi alrededor tengo compañía. Cierro los ojos desesperada y al abrirlos me encuentro en un cuarto oscuro y pequeño, donde las paredes aprisionan mis músculos. Cada vez más mi pánico crece y mis aullidos constantes logran asfixiar el vacío. Lágrimas revientan de mis ojos, resbalando por todo mi cuerpo. Solo me ha quedado el silencio, el cual me ha matado.
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