Oscuro está éste día y hace frío, penetra en mis huesos rompiéndolos como cadenas atadas con fuerza que no desean dejarme escapar. Miro al rededor y todo parece como una película en blanco y negro, pasando fotograma tras fotograma sin que algo extraordinario aparezca en ellos.
Voy arrastrando mis zapatos sobre el asfalto un poco cabizbaja y sintiendo como esa pequeña brisa acaricia mi cabellera, volviéndola más enmarañada, dando morada a muchos pensamientos que revolvían mi cabeza.
Llego a casa, cierro la puerta y respiro con profundidad. Me dirijo hacía mi cuarto, enciendo el televisor y paso los canales sin encontrar algo que me someta, que me absorba, que me llegue; así que cierro los ojos y trato de dejar mi mente en blanco, pero el saber que todos los días serán así, me desmotiva y prefiero sumergirme en sueños, donde puedo refugiarme y sentirme viva; entonces, logro entrar en mi propia mente, que juega conmigo a su antojo, poniendo sus reglas ante mi, y eso me gusta. Dejaré que mis sueños me dominen y les diré que me posean, que me hagan suya, que no dejen de excitarse conmigo...y tal vez así, solo así, pueda lograr mi clímax.
Ay Lilith! No sabes la dicha que me da leerte. Es revivir todo un mundo, es adentrarme en recuerdos que hacen que llegue a un clímax.
ResponderEliminarNo te digo "bendita seas" porque eso no va contigo. Sin embargo, es un sentimiento similar.
Tu mente tan vasta y curiosa, toda una redesilla de circo. Lo digo como el mejor de los alagos ;)
Sr Severus, me alegra un montón saber que todavía se acuerda de mí y que me lee.
EliminarEspero que todo marche muy bien en tu vida, ya es hora de hablar largo y tendido con vos, porque el hecho de no estar en Medellín no quiere decir que tengamos que estar distanciados. Un abrazo y que las letras nos sigan inundando.