¡Despierta!, ¡Tienes que crecer!... son palabras que mi otro yo le gritan a mi ser.
El saber que tengo que dejar a un lado a mi niña interior, que debo aplastar mi imaginación y mi vida soñadora que va siempre volando por las nubes, es algo que perturba mi mente hasta enloquecer. Saber que debo cambiar y fingir algo que no soy solo para ingresar al mundo real, es algo que me invade y me castra.
Ser adulto es algo totalmente ajeno y extraño para mi, que tendré que admitir algún día de mi vida para poder dejar de vivir en esta pompa de jabón que sigue saltando por los aires y mirando toda la belleza del mundo.
Ya tengo algunos años en edad cronológica, pero yo solo soy una pequeña que quiere seguir floreciendo y jamás marchitar; que se emociona al sentir la brisa fresca tocar mi rostro y mover mi cabello; que el olor de la mandarina excita por completo mi cuerpo y mente; y que no quisiera nunca jamás tener que vivir con una corbata atándome al mundo de los "grandes", donde los problemas del amor y del dinero salen a flote a una velocidad más alta que lo normal y donde cualquier cosa es problema o maravilla.
Sé y solo sé que si no quiero quedarme solitaria como una flor en el desierto, tengo que abrir mi mundo de fantasía, música y letras para que entren muchas nimiedades a mi mundo, pero prefiero seguir ignorando que eso tenga que pasar y quedarme como un naufrago que perdió su barco y que habita solo en una isla abandonada en donde su única compañía es el eco de su voz que rebota en la cueva oscura de su vivir.
sábado, 24 de noviembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
Monotonía
Cuando la tristeza te invade y te sientes sola, es en ese momento en el que no puedes comprender el porqué de tu infeliz vida, porque a pesar de tener gente a tu alrededor, sientes que tu vida no tiene valor, que las cosas que haces no tienen ni son ni ton, que el color y el sabor que debería tener tu vida está en grises y es amargo. Tu vida no es ni sal ni azúcar, es una vida monótona, sin algo especial por el cual levantarse todos los días para poder encontrar algo mágico. No estoy ni vieja ni joven, me siento como un espectro andante que ve pasar los días de la vida, día tras día, sin sentirme viva...
viernes, 19 de octubre de 2012
Sueños que dominan.
Oscuro está éste día y hace frío, penetra en mis huesos rompiéndolos como cadenas atadas con fuerza que no desean dejarme escapar. Miro al rededor y todo parece como una película en blanco y negro, pasando fotograma tras fotograma sin que algo extraordinario aparezca en ellos.
Voy arrastrando mis zapatos sobre el asfalto un poco cabizbaja y sintiendo como esa pequeña brisa acaricia mi cabellera, volviéndola más enmarañada, dando morada a muchos pensamientos que revolvían mi cabeza.
Llego a casa, cierro la puerta y respiro con profundidad. Me dirijo hacía mi cuarto, enciendo el televisor y paso los canales sin encontrar algo que me someta, que me absorba, que me llegue; así que cierro los ojos y trato de dejar mi mente en blanco, pero el saber que todos los días serán así, me desmotiva y prefiero sumergirme en sueños, donde puedo refugiarme y sentirme viva; entonces, logro entrar en mi propia mente, que juega conmigo a su antojo, poniendo sus reglas ante mi, y eso me gusta. Dejaré que mis sueños me dominen y les diré que me posean, que me hagan suya, que no dejen de excitarse conmigo...y tal vez así, solo así, pueda lograr mi clímax.
sábado, 22 de septiembre de 2012
¡Ten el valor para escribir algo al menos!.
No huyas de las letras, aquellas formas que tan bien te han entendido, porque son las únicas que te permiten ser. No tengas miedo a que tus dedos se mueven al compás de una trágica melodía, y se claven en cada una de las teclas, que aunque duras y muy diferentes a un bolígrafo, permiten dar fin a lo que atormenta tu cabeza.
No huyas de las letras, aquellas formas que tan bien te han entendido, porque son las únicas que te permiten ser. No tengas miedo a que tus dedos se mueven al compás de una trágica melodía, y se claven en cada una de las teclas, que aunque duras y muy diferentes a un bolígrafo, permiten dar fin a lo que atormenta tu cabeza.
jueves, 26 de abril de 2012
Era Jueves en la noche. Los demonios recorrían el negro
palacio, riendo y mofando de cuanta tragedia habitaba en ese esplendoroso
lugar. Danzaban al compás de la música victoriana, escondidos entre los lujosos
cuadros pintados al óleo. Asomaban sus caras cuando algo extraño ocurría, recorriendo con los ojos dichas situaciones.
Los candelabros se apagaron, todo era oscuridad, las
palabras de miedo y angustia de los cortesanos se hacían cada vez más intensas.
Sentían un cierto viento rozarles las
pieles. Un frío los invadía de terror. Empezaron los gritos grotescos, mujeres
lanzándose de los balcones, hombres cortándose las gargantas y las orejas, no
querían seguir sintiendo aquella sensación tan macabra.
En la mañana del viernes, entró uno de los caballeros del
rey al reciento de bienvenida, cuando su
rostro pálido y pasmado captó aquellas imágenes de crueldad. Aproximadamente 30
muertos bañados en su propia sangre llenaban aquel vestíbulo.
Luego, solo eran gritos y horrores de las personas que
entraban a aquel lugar a comprobar las palabras de aquel de armadura metálica.
Las demonios rieron.
sábado, 12 de noviembre de 2011
La caja de Pandora
La hermosa pero melancólica soledad atravesaba mi penumbra elevándome por senderos ocultos dentro de mi, llorando ríos enteros por aquellos recuerdos que siempre vienen a esta mente podrida. Pasaron las horas, todos a mi alrededor reían, cantaban, danzaban, mientras yo me encontraba encerrada dentro de un cubículo sin salida, ahogándome en mi propia saliva mientras la sangre oscura que salía de mis ojos me enceguecían.
Logré escapar de la oscuridad que me dominaba, salía hacía la luz resplandeciente mientras mis ojos recuperaban ese brillo cándido que había tenido alguna vez. Ya hacía parte de los hijos de la luz, pero aún sentía que aquel no era mi lugar, me sentía como la pieza perdida de un rompe cabezas. Después de mucho tiempo de engañarme con artilugios baratos, sentí como mi alma volvía a dominarme, como ese odio y ese deseo de destierro se estaban apoderando de mi otra vez; pude ver aquella realidad con la mirada que siempre me había acompañado en cada acontecimiento de mi existencia y decidí entonces abandonar los espejos, las falsas promesas y así de nuevo retornar a mi yo.
Después de navegar por mares desconocidos y de cruzar laberintos oscuros y ruines logré llegar a aquel aposento, al cual yo le llamaba: "La caja de Pandora".
Logré escapar de la oscuridad que me dominaba, salía hacía la luz resplandeciente mientras mis ojos recuperaban ese brillo cándido que había tenido alguna vez. Ya hacía parte de los hijos de la luz, pero aún sentía que aquel no era mi lugar, me sentía como la pieza perdida de un rompe cabezas. Después de mucho tiempo de engañarme con artilugios baratos, sentí como mi alma volvía a dominarme, como ese odio y ese deseo de destierro se estaban apoderando de mi otra vez; pude ver aquella realidad con la mirada que siempre me había acompañado en cada acontecimiento de mi existencia y decidí entonces abandonar los espejos, las falsas promesas y así de nuevo retornar a mi yo.
Después de navegar por mares desconocidos y de cruzar laberintos oscuros y ruines logré llegar a aquel aposento, al cual yo le llamaba: "La caja de Pandora".
miércoles, 3 de agosto de 2011
Escombros
Desde las profundidades del suburbio de mi mente, donde solo habitan escombros que no dejan atravesar a los pensamientos, he tratado de abortarlos desde hace eones porque impiden que mi ser se eleve por territorios perdidos y desconocidos.
Recuerdos que me anclan al pasado como un barco en un puerto, sin escapatoria hacía aguas profundas y misteriosas; solo soy una esclava de mi misma condenada a la soledad, aquella soledad que no ha llevado el viento, que penetra en mi carne sin lograr el orgasmo.
Pensamientos turbios sobre un futuro que quizá nunca llegará; el temor de una vida maldita, de una realidad descarada, invaden mis miedos más profundos.
Entre nieblas puedo ver mi vida desgarrándose en un ir y venir de pensares y lamentos, cabizbaja con los ojos cerrados como si la derrota fuera la única solución a esta maraña podrida.
lunes, 6 de junio de 2011
¿Y dónde está mi corazón?
¿Y dónde está mi corazón?
Quién sabe donde se encuentre aquel órgano traicionero y vil que había estado presente en aquel juego sucio que acaba con nuestras esperanzas y buenos deseos.
Debe estar metido dentro del armario de algún despiadado monstruo que lo carcomió y decidió quedarse con el para que nunca viera la luz.
O quizá está navegando hacía aguas profundas donde la sal del mar le hace perder su jugoso sabor del cual muchos han bebido.
Podría haber quedado enterrado en el cementerio de los despiadados donde las almas ignoran el viento que las sopla.
Tantos posibles lugares y quién sabe donde habrá quedado ese condenado...Pero fue bueno perderle de mi vida, ya que ahora solo uso mi cerebro...Y el dolor que causan los sentimientos no me dañan como antes.
Quién sabe donde se encuentre aquel órgano traicionero y vil que había estado presente en aquel juego sucio que acaba con nuestras esperanzas y buenos deseos.
Debe estar metido dentro del armario de algún despiadado monstruo que lo carcomió y decidió quedarse con el para que nunca viera la luz.
O quizá está navegando hacía aguas profundas donde la sal del mar le hace perder su jugoso sabor del cual muchos han bebido.
Podría haber quedado enterrado en el cementerio de los despiadados donde las almas ignoran el viento que las sopla.
Tantos posibles lugares y quién sabe donde habrá quedado ese condenado...Pero fue bueno perderle de mi vida, ya que ahora solo uso mi cerebro...Y el dolor que causan los sentimientos no me dañan como antes.
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