I
¡Libérame!
¡Sácame de aquí!
¡Vuela conmigo!
¡Lejos, lejos, lejos!
¡Hasta donde el viento llega!
¡No miremos atrás!
¡Volemos!
¡Hasta donde el viento llega!.
II
¡Caminando hacía adelante!
¡Vas junto a mi!
¡Volando como pájaros!
¡Arriba, arriba, arriba!
¡Hasta donde el viento llega!
¡No miremos hacía abajo!
¡Volemos!
¡Hasta donde el viento llega!
.
.
.
lunes, 24 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
Sin salida.
Vida monótona y sin rumbo. Me encuentro en un callejón, en donde las paredes cada vez más se empiezan a acercarse, tratando de aplastarme. No hay salida. Corro cada vez más rápido esperando con ansias encontrar una luz que se encienda al final y pueda ayudarme. Sigo corriendo y hasta ahora no la encuentro.
Despierto de aquel desesperante sueño ( O quizá pesadilla), y siento que fue real, pues no puedo moverme ni gritar. La desesperación sigue habitando en mi, sin poder escapar de ese sentimiento que furtivamente me devora toda.
Despierto de aquel desesperante sueño ( O quizá pesadilla), y siento que fue real, pues no puedo moverme ni gritar. La desesperación sigue habitando en mi, sin poder escapar de ese sentimiento que furtivamente me devora toda.
viernes, 7 de diciembre de 2012
El encanto se ha perdido. Es más, a veces me pregunto si alguna vez lo tuve. Ya no soy más que un ser deambulando por las calles de mi imaginación, tomando un buen vino de aire y llorando lagrimas que ya no tengo.
Busco que alguien pueda salvarme de mi misma, de esta destrucción que mi ser le hace a su semejante y así poder enfrentar con espadas y fuego aquellas paredes que me han mantenido retenida durante mucho tiempo.
Busco que alguien pueda salvarme de mi misma, de esta destrucción que mi ser le hace a su semejante y así poder enfrentar con espadas y fuego aquellas paredes que me han mantenido retenida durante mucho tiempo.
lunes, 26 de noviembre de 2012
sábado, 24 de noviembre de 2012
Crecer o no crecer, esa es la cuestión.
¡Despierta!, ¡Tienes que crecer!... son palabras que mi otro yo le gritan a mi ser.
El saber que tengo que dejar a un lado a mi niña interior, que debo aplastar mi imaginación y mi vida soñadora que va siempre volando por las nubes, es algo que perturba mi mente hasta enloquecer. Saber que debo cambiar y fingir algo que no soy solo para ingresar al mundo real, es algo que me invade y me castra.
Ser adulto es algo totalmente ajeno y extraño para mi, que tendré que admitir algún día de mi vida para poder dejar de vivir en esta pompa de jabón que sigue saltando por los aires y mirando toda la belleza del mundo.
Ya tengo algunos años en edad cronológica, pero yo solo soy una pequeña que quiere seguir floreciendo y jamás marchitar; que se emociona al sentir la brisa fresca tocar mi rostro y mover mi cabello; que el olor de la mandarina excita por completo mi cuerpo y mente; y que no quisiera nunca jamás tener que vivir con una corbata atándome al mundo de los "grandes", donde los problemas del amor y del dinero salen a flote a una velocidad más alta que lo normal y donde cualquier cosa es problema o maravilla.
Sé y solo sé que si no quiero quedarme solitaria como una flor en el desierto, tengo que abrir mi mundo de fantasía, música y letras para que entren muchas nimiedades a mi mundo, pero prefiero seguir ignorando que eso tenga que pasar y quedarme como un naufrago que perdió su barco y que habita solo en una isla abandonada en donde su única compañía es el eco de su voz que rebota en la cueva oscura de su vivir.
El saber que tengo que dejar a un lado a mi niña interior, que debo aplastar mi imaginación y mi vida soñadora que va siempre volando por las nubes, es algo que perturba mi mente hasta enloquecer. Saber que debo cambiar y fingir algo que no soy solo para ingresar al mundo real, es algo que me invade y me castra.
Ser adulto es algo totalmente ajeno y extraño para mi, que tendré que admitir algún día de mi vida para poder dejar de vivir en esta pompa de jabón que sigue saltando por los aires y mirando toda la belleza del mundo.
Ya tengo algunos años en edad cronológica, pero yo solo soy una pequeña que quiere seguir floreciendo y jamás marchitar; que se emociona al sentir la brisa fresca tocar mi rostro y mover mi cabello; que el olor de la mandarina excita por completo mi cuerpo y mente; y que no quisiera nunca jamás tener que vivir con una corbata atándome al mundo de los "grandes", donde los problemas del amor y del dinero salen a flote a una velocidad más alta que lo normal y donde cualquier cosa es problema o maravilla.
Sé y solo sé que si no quiero quedarme solitaria como una flor en el desierto, tengo que abrir mi mundo de fantasía, música y letras para que entren muchas nimiedades a mi mundo, pero prefiero seguir ignorando que eso tenga que pasar y quedarme como un naufrago que perdió su barco y que habita solo en una isla abandonada en donde su única compañía es el eco de su voz que rebota en la cueva oscura de su vivir.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Monotonía
Cuando la tristeza te invade y te sientes sola, es en ese momento en el que no puedes comprender el porqué de tu infeliz vida, porque a pesar de tener gente a tu alrededor, sientes que tu vida no tiene valor, que las cosas que haces no tienen ni son ni ton, que el color y el sabor que debería tener tu vida está en grises y es amargo. Tu vida no es ni sal ni azúcar, es una vida monótona, sin algo especial por el cual levantarse todos los días para poder encontrar algo mágico. No estoy ni vieja ni joven, me siento como un espectro andante que ve pasar los días de la vida, día tras día, sin sentirme viva...
viernes, 19 de octubre de 2012
Sueños que dominan.
Oscuro está éste día y hace frío, penetra en mis huesos rompiéndolos como cadenas atadas con fuerza que no desean dejarme escapar. Miro al rededor y todo parece como una película en blanco y negro, pasando fotograma tras fotograma sin que algo extraordinario aparezca en ellos.
Voy arrastrando mis zapatos sobre el asfalto un poco cabizbaja y sintiendo como esa pequeña brisa acaricia mi cabellera, volviéndola más enmarañada, dando morada a muchos pensamientos que revolvían mi cabeza.
Llego a casa, cierro la puerta y respiro con profundidad. Me dirijo hacía mi cuarto, enciendo el televisor y paso los canales sin encontrar algo que me someta, que me absorba, que me llegue; así que cierro los ojos y trato de dejar mi mente en blanco, pero el saber que todos los días serán así, me desmotiva y prefiero sumergirme en sueños, donde puedo refugiarme y sentirme viva; entonces, logro entrar en mi propia mente, que juega conmigo a su antojo, poniendo sus reglas ante mi, y eso me gusta. Dejaré que mis sueños me dominen y les diré que me posean, que me hagan suya, que no dejen de excitarse conmigo...y tal vez así, solo así, pueda lograr mi clímax.
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