jueves, 26 de abril de 2012


Era Jueves en la noche. Los demonios recorrían el negro palacio, riendo y mofando de cuanta tragedia habitaba en ese esplendoroso lugar. Danzaban al compás de la música victoriana, escondidos entre los lujosos cuadros pintados al óleo. Asomaban sus caras cuando algo extraño ocurría,  recorriendo con los ojos dichas situaciones.
Los candelabros se apagaron, todo era oscuridad, las palabras de miedo y angustia de los cortesanos se hacían cada vez más intensas. Sentían  un cierto viento rozarles las pieles. Un frío los invadía de terror. Empezaron los gritos grotescos, mujeres lanzándose de los balcones, hombres cortándose las gargantas y las orejas, no querían seguir sintiendo aquella sensación tan macabra.
En la mañana del viernes, entró uno de los caballeros del rey  al reciento de bienvenida, cuando su rostro pálido y pasmado captó aquellas imágenes de crueldad. Aproximadamente 30 muertos bañados en su propia sangre llenaban aquel vestíbulo.
Luego, solo eran gritos y horrores de las personas que entraban a aquel lugar a comprobar las palabras de aquel de armadura metálica.
Las demonios rieron.

sábado, 12 de noviembre de 2011

La caja de Pandora

La hermosa pero melancólica soledad atravesaba mi penumbra elevándome por senderos ocultos dentro de mi, llorando ríos enteros por aquellos recuerdos que siempre vienen a esta mente podrida. Pasaron las horas, todos a mi alrededor reían, cantaban, danzaban, mientras yo me encontraba encerrada dentro de un cubículo sin salida, ahogándome en mi propia saliva mientras la sangre oscura que  salía de mis ojos me enceguecían.
Logré escapar de la oscuridad que me dominaba, salía hacía la luz resplandeciente mientras mis ojos recuperaban ese brillo cándido que había tenido alguna vez. Ya hacía parte de los hijos de la luz, pero aún sentía que aquel no era mi lugar, me sentía como la pieza perdida de un rompe cabezas. Después de mucho tiempo de engañarme con artilugios baratos, sentí como mi alma volvía a dominarme, como ese odio y ese deseo de destierro se estaban apoderando de mi otra vez; pude ver aquella realidad con la mirada que siempre me había acompañado en cada acontecimiento de mi existencia y decidí entonces abandonar los espejos, las falsas promesas y así de nuevo retornar a mi yo.
Después de navegar por mares desconocidos y de cruzar laberintos oscuros y ruines logré llegar a aquel aposento,  al cual yo le llamaba: "La caja de Pandora".

miércoles, 3 de agosto de 2011

Escombros

Desde las profundidades del suburbio de mi mente, donde solo habitan escombros que no dejan atravesar a los pensamientos, he tratado de abortarlos desde hace eones porque impiden que mi ser se eleve por territorios perdidos y desconocidos.
Recuerdos que me anclan al pasado como un barco en un puerto, sin escapatoria hacía aguas profundas y misteriosas; solo soy una esclava de mi misma condenada a la soledad, aquella soledad que no ha llevado el viento, que penetra en mi carne sin lograr el orgasmo.
Pensamientos turbios sobre un futuro que quizá nunca llegará; el temor de una vida maldita, de una realidad descarada, invaden mis miedos más profundos.
Entre nieblas puedo ver mi vida desgarrándose en un ir y venir de pensares y lamentos, cabizbaja con los ojos cerrados como si la derrota fuera la única solución a esta maraña podrida.

lunes, 6 de junio de 2011

¿Y dónde está mi corazón?

¿Y dónde está mi corazón?
Quién sabe donde se encuentre aquel órgano traicionero y vil que había estado presente en aquel juego sucio que acaba con nuestras esperanzas y buenos deseos.
Debe estar metido dentro del armario de algún despiadado monstruo que lo carcomió y decidió quedarse con el para que nunca viera la luz.
O quizá está navegando hacía aguas profundas donde la sal del mar le hace perder su jugoso sabor del cual muchos han bebido.
Podría haber quedado enterrado en el cementerio de los despiadados donde las almas ignoran el viento que las sopla.
Tantos posibles lugares y quién sabe donde habrá quedado ese condenado...Pero fue bueno perderle de mi vida, ya que  ahora solo uso mi cerebro...Y el dolor que causan los sentimientos no me dañan como antes.

sábado, 14 de mayo de 2011

Sueño de inframundo

El espectáculo acaba de empezar. Se abren las persianas y se asoma un extraño ser, de baja estatura y ojos saltones, diciendo:
"Lo que estaban esperando en esta ciudad, un show que jamás olvidarán".
Una risa tras bastidores se escuchó pasivamente..
Entró a la tarima un caballero con capa negra , tratando de tapar su rostro, solo se veían aquellas cejas pobladas que lo hacía aún más misterioso.
"Soy el rey de la oscuridad"-dijo- " He venido a llevarlos donde el amor no es más que un recuerdo, y donde el dolor no es una opción".
Todo el público estaba asustado por aquellas palabras tan terroríficas de aquel sujeto. 
"Cierren los ojos, déjense llevar por la música, y tan solo en 1..2...3......Bienvenidos al inframundo" - se escuchaban agudos lamentos de los que estaba como espectadores-.
Se podía sentir el calor del fuego que alimentaba aquel lugar, y como los lamentos y las voces de pena gobernaban aquel rincón de muerte y soledad.


Él se acababa de despertar con su cara asustada y sobre su frente brotaba sudor y miedo, por aquel sueño tan espeluznante que había tenido. Entró al baño, y se estaba mirando al espejo, cuando una imagen se proyectó, era aquel rostro demoníaco que había sentido en el sueño....O tal vez todo fue verdad y tan solo estaba soñando con que nada de esto había pasado?, nadie lo sabe.....
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!

domingo, 1 de mayo de 2011

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos


Un escrito que acabo de leer y quiero compartirlo con ustedes:



Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino. 

Cesare Pavese

sábado, 26 de marzo de 2011

La muerte, una dulce mujer.

En los tiempos donde la muerte solo era una pequeña que jugaba en su jardín, llegó a su puerta un apuesto joven que estaba perdido por el bosque y decidió pedir ayuda en aquella casa hogareña. Los padres de aquella niña decidieron alojar al joven en su casa.
Pasaban los años y la niña iba creciendo, se estaba formando como una mujer, hermosa y misteriosa.
Un extraño amor iba creciendo entre ellos dos; al verse suspiraban, trataban de buscarse y jugar con sus miradas...en el aire había un misticismo cada vez que ellos se encontraban cerca uno del otro. Pero un día llegó la tristeza a su corazón, al saber que su amado se iba a marchar para seguir el camino que algún día había empezado; fue tanto su dolor que ella decidió ir hasta la profundidad del bosque para encontrar a la gran hechicera.
Al llegar a las entrañas del bosque, encontró un castillo viejo, que parecía abandonado y decidió entrar para ver mas de cerca. Con temor en sus ojos iba mirando todo a su alrededor hasta que encontró en el fondo de una habitación a la hechicera quien la estaba esperando desde hace muchos años. Ella sabía porque aquella joven la buscaba, así que le dijo que si quería tener al bello joven siempre con ella tenía que desafiar al destino y debía quitarle la vida, así que le dio el don de matar. Pero como todo tiene un precio, para quedarse por siempre con su amor tenía que seguir matando por toda la eternidad.
Así, desde entonces la muerte anda rondando en todo el mundo, buscando almas en pena para despojarlas de su cuerpo, mientras sigue llorando porque en la eternidad no ha podido encontrar a su amor que se ha perdido en la inmensidad del espacio.



sábado, 5 de marzo de 2011

Cuento

Caminando por la calle, veía como las personas se comportaban de maneras muy extrañas.. No sabía el porqué de esas actitudes tan fuera de lo común. Seguía el camino mirando con extrañes aquel show de especímenes, hasta que llegué a un lugar oscuro; era un callejón donde no podía ver nada, pero afloraban todos los olores más putrefactos de la ciudad, y se escuchaban ruidos de gatos sobre los botes de basura y  de ratas pasando por mi lado.
Seguí caminando con un poco de miedo, pero con mucha curiosidad acerca de lo que podría esperarme al final de ese escenario tenebroso. Caminaba como si fuera un muerto viviente, me guiaba por los ruidos, y por fin me encontré al final de todo, donde toqué aquella pared que encerraba esa calle, y sentí que no era más que una puerta de madera y me decidí a abrirla, y dentro de ella provenía una luz que me dejó ciega por unos minutos y cuando volví en sí, me encontraba amarrada sobre una mesa transparente y dentro de un cuarto totalmente iluminado y no lograba ver a nadie. me sentía muy mareada y después de un tiempo aparecieron sobre mi cabeza unas sombras y sólo se escuchaba unas máquinas que parecían taladros, hasta que sentí algo dentro de mi cerebro y empecé a gritar hasta que en el fondo del cuarto una voz me dijo : "Shhhh"!.
Luego de un silencio, me encontraba tirada en el suelo de el callejón pero ya no estaba la puerta. Al levantarme me sentí diferente. Al mirarme de pies a cabeza vi algo que me dejó perpleja....No tenía cuerpo y al querer tocar mi cabeza no sentí nada....
Logré entender que nunca existí, que solo era una idea dentro de la cabeza de otros.