domingo, 3 de noviembre de 2013

"¿Alguna vez tuvieron mucha sed y abrieron un cartón de leche, y se la llevaron a la boca y estaba agria? Eso me ocurrió por dentro...para siempre" - Mary B (B for brave)

miércoles, 30 de octubre de 2013

lunes, 28 de octubre de 2013

Cadáveres.

Una pila de cuerpos mal olientes, formaban un morro frente a mis ojos, algunos estaban en descomposición y otros ya llevaban muchos días allí, adhiriéndose piel con piel con los otros, juntando olores de putrefacción. La gente pasaba alrededor de ellos sin siquiera murmurar algo sobre aquel macabro acontecimiento. Ya estaban acostumbrados, todo era muerte por esos lados, por esos días, ya no había vida que germinara en aquel entonces, la muerte excesiva era algo normal, hacía parte ya del vivir diario de sus habitantes. Como esto era un proceso más dentro de la vida de aquellas personas, decidí integrarme en ese mundo, así que para estar más en contacto con la no vida de aquel lugar, me sumergí dentro de esa pila de cadáveres y quedé atrapada con un tumulto de ellos sobre mí, pero la sensación fue bastante extraña pues creí que iba a ahogarme ahí, pero al final de todo, el tiempo se fue pasando lento y fui sintiendo como me iba acoplando a aquella situación, y como me sentía como en casa, como si la muerte fuera mi hogar, como si la vida me hubiera estado matando lentamente y aquel baño de muerte me hiciera bien. Ahora, yo era uno más, sólo un número más, como siempre lo fui.

sábado, 26 de octubre de 2013

Cualquier cosa de sábado en la noche

La ventana está abierta, todo el humo a ciudad entra como un veneno y recorre mis pulmones. Lo único que se rescata de aquel momento, es ese árbol seco que se ve inexpresivo, sin movimiento, lúgubre, pero que muestra en sí lo que es estar afuera, aquel mundo de peligros, de personas desconocidas o que crees conocer, de personas que vienen y van y se balancean contoneándose por las calles llenas de seres sedientos y estereotipados. Es difícil vivir en esta sociedad en donde tienes que ser como te dictan, en la que no puedes abrir tus alas y volar a tu manera. Es difícil, triste y humillante con uno mismo. Escribir es la mejor manera de ser o de intentar ser lo que uno cree que es. Como dicen por ahí o es negro o es blanco pero nunca gris...¿pero qué si el gris es el color que te define?¿qué si este mundo no está hecho para ti?...sólo queda nada.

jueves, 5 de septiembre de 2013

lunes, 2 de septiembre de 2013

Llamada.

-Aló, ¿podría comunicarme con él?
-¿Con quién, disculpe?
-Con él.
-¿Quién es "él"?
-Él es aquel con quien sueño todas las noches. En mis sueños me dicen que me comunique a éste teléfono y por fin he tenido la valentía de hacerlo.
-Disculpe, no sé qué decirle. Aquí sólo vivo yo, me llamo Carla, pero antes de mí vivía un joven escritor pero él falleció hace un mes.
(Pi, pi, pi, pi.... El teléfono se cortó, mientras ella, inocente, soñadora, se desplomaba en su sillón, dándose cuenta que todo había sido sólo un sueño, que esas cosas no sucedían en la realidad).

jueves, 22 de agosto de 2013

Ansiedad

La ansiedad se ha apoderado de mí.
Varios días sin conciliar el sueño, o más bien, sin que el sueño logre hacer un acuerdo válido conmigo. Despertar cuando aún los rayos del sol no han salido y el frío congela mis pies.
Trago saliva mientras previamente me lamo los labios pues están secos.
Empiezo a sudar al mismo tiempo que  los dedos de la mano se frotan unos contra otros.
Silencio absoluto, es lo que quisiera sentir, pero los deseos nunca se hacen realidad, así que aquellas voces y risas taladran mis oídos, a la par que la desesperación empieza a aumentar.
Cerrar los ojos con esperanzas de que aquellas imágenes distorsionadas desaparezcan, y que los ruidos por más mínimos que sean, dejen de perturbarte.
Querer huir de aquel espacio y tiempo, anularlo, poder estar en mi regazo, sola con mis pensamientos, alejada de todo cuanto pueda alterarme más.
Cada día todos estos síntomas van creciendo, al igual que otros nuevos aparecen. Es la ansiedad, aquella depredadora que va matando a su presa lentamente y sin piedad, hasta acabar con la poca tranquilidad que queda de ella, sin dejar ni siquiera un aliento.

miércoles, 21 de agosto de 2013

5. Envidia

La envidia, aquel pecado capital que se cree jamás podría habitar en nuestro ser -ya que es algo que hiere nuestro ego-, obligándonos a negarla, como si fuera un pecado mortal, como si nadie pecara, como si todos los seres fueran puros.

Todos, sin exclusión, hemos tenido aquella sensación y saña, de ver reflejados en el otro, aquellos anhelos e ilusiones, que han rondado en nosotros, que hemos deseado con todas nuestras fuerzas, y que ahora no son nuestros, sino de ellos, de los envidiados.

Saber que los años van pasando y no se ha logrado mayor cosa para la satisfacción personal, es algo que invade y se difumina en todo el ser, enfermándolo y encaminándolo hacía un destierro de sí mismo, del entorno; y más aún cuando se ve que otros si han conseguido recoger aquellos fragmentos que los han podido construir, triunfar.

Observar en aquellos seres la belleza completa, mientras se hace una introspección de la vida propia, y de aquellas cosas que se quisieron hacer pero por motivos diversos, no se pudieron lograr, haciendo que aquellas figuras resalten comparativamente –con uno mismo- y se agache la cabeza con motivo de saber que no se sabe nada, que no se es nadie y que el tiempo no ha sido del todo aprovechado, dejando tirado en el rastro del reloj de arena, todo conocimiento y belleza que se pudo haber adquirido.

Ahora sólo queda seguir luchando por obtener aquellas cosas que queremos, hasta al menos sentir que la vida valió la pena vivirla, que logramos completar cierta parte de nosotros…o que nos cosan los ojos.