"¿Alguna vez tuvieron mucha sed y abrieron un cartón de leche, y se la llevaron a la boca y estaba agria? Eso me ocurrió por dentro...para siempre" - Mary B (B for brave)
domingo, 3 de noviembre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
Cadáveres.
sábado, 26 de octubre de 2013
Cualquier cosa de sábado en la noche
La ventana está abierta, todo el humo a ciudad entra como un veneno y recorre mis pulmones. Lo único que se rescata de aquel momento, es ese árbol seco que se ve inexpresivo, sin movimiento, lúgubre, pero que muestra en sí lo que es estar afuera, aquel mundo de peligros, de personas desconocidas o que crees conocer, de personas que vienen y van y se balancean contoneándose por las calles llenas de seres sedientos y estereotipados. Es difícil vivir en esta sociedad en donde tienes que ser como te dictan, en la que no puedes abrir tus alas y volar a tu manera. Es difícil, triste y humillante con uno mismo. Escribir es la mejor manera de ser o de intentar ser lo que uno cree que es. Como dicen por ahí o es negro o es blanco pero nunca gris...¿pero qué si el gris es el color que te define?¿qué si este mundo no está hecho para ti?...sólo queda nada.
jueves, 5 de septiembre de 2013
lunes, 2 de septiembre de 2013
Llamada.
-¿Con quién, disculpe?
-Con él.
-¿Quién es "él"?
-Él es aquel con quien sueño todas las noches. En mis sueños me dicen que me comunique a éste teléfono y por fin he tenido la valentía de hacerlo.
-Disculpe, no sé qué decirle. Aquí sólo vivo yo, me llamo Carla, pero antes de mí vivía un joven escritor pero él falleció hace un mes.
(Pi, pi, pi, pi.... El teléfono se cortó, mientras ella, inocente, soñadora, se desplomaba en su sillón, dándose cuenta que todo había sido sólo un sueño, que esas cosas no sucedían en la realidad).
jueves, 22 de agosto de 2013
Ansiedad
Varios días sin conciliar el sueño, o más bien, sin que el sueño logre hacer un acuerdo válido conmigo. Despertar cuando aún los rayos del sol no han salido y el frío congela mis pies.
Trago saliva mientras previamente me lamo los labios pues están secos.
Empiezo a sudar al mismo tiempo que los dedos de la mano se frotan unos contra otros.
Silencio absoluto, es lo que quisiera sentir, pero los deseos nunca se hacen realidad, así que aquellas voces y risas taladran mis oídos, a la par que la desesperación empieza a aumentar.
Cerrar los ojos con esperanzas de que aquellas imágenes distorsionadas desaparezcan, y que los ruidos por más mínimos que sean, dejen de perturbarte.
Querer huir de aquel espacio y tiempo, anularlo, poder estar en mi regazo, sola con mis pensamientos, alejada de todo cuanto pueda alterarme más.
Cada día todos estos síntomas van creciendo, al igual que otros nuevos aparecen. Es la ansiedad, aquella depredadora que va matando a su presa lentamente y sin piedad, hasta acabar con la poca tranquilidad que queda de ella, sin dejar ni siquiera un aliento.